Pesca en Taltal con niños: cuando el Plan B termina siendo una gran pesca
Con mi familia organizamos un viaje a Taltal con un objetivo bastante claro: hacer una salida de pesca embarcada en busca de peces grandes. Pero el mar tenía otros planes.
Yanfranco iba a salir junto a un grupo de amigos a buscar una de esas capturas que justifican viajar muchos kilómetros: atunes, marlin y otros peces grandes. Nosotros también queríamos aprovechar una de las tardes para salir con nuestro hijo y que viviera su primera experiencia de pesca embarcado.
Al final, ninguna de las dos cosas pudo hacerse. Pero haber llevado el equipo adecuado nos permitió cambiar completamente el plan y descubrir una alternativa mucho más sencilla: pescar desde el muelle de Taltal.
Viajar a Taltal con equipos de pesca
Nuestro viaje era de solo cinco días. Desde Santiago hasta Taltal son muchas horas en auto y hacer todo ese trayecto con un niño nos parecía demasiado pesado, así que decidimos viajar en avión hasta Copiapó y continuar desde ahí en un vehículo arrendado.
Las cañas viajaron en bodega como equipaje sobredimensionado. Para protegerlas utilizamos tubos rígidos de cartón, similares a los que usamos en Multisport para despachar cañas. Por transportar el equipaje sobredimensionado pagamos aproximadamente $40.000 adicionales.
Los pasajes nos salieron bastante baratos y el vehículo arrendado costó alrededor de $24.000 diarios, así que finalmente esta alternativa fue mucho más cómoda para nosotros.
Llegamos al aeropuerto de Copiapó, retiramos las cañas y comenzamos el viaje hacia Taltal, que demora aproximadamente tres horas en auto.
En el camino hay algunos lugares donde detenerse a comer o ir al baño. Nosotros paramos en La Ovallina y fue una buena alternativa, especialmente si te gustan las porciones abundantes y la comida típica.
Llegamos a Taltal y estaba todo listo para pescar
Nos alojamos en las cabañas de Caleta Hueso y, personalmente, ha sido uno de los lugares más cómodos en los que me he quedado en el norte.
Las cabañas son bonitas, agradables y, algo especialmente importante para nosotros, fueron muy cómodas para estar con nuestro hijo.
Al día siguiente estaba todo preparado para la salida. Fuimos juntos a encontrarnos con la persona encargada de la embarcación de Big Game y ahí nos encontramos con el problema que terminó cambiando completamente el viaje.
Las condiciones del mar habían cambiado. Había marejada, se había levantado bastante viento y salir ya no era seguro.
Yanfranco y sus amigos no pudieron hacer la pesca de peces grandes y nosotros tampoco pudimos realizar la salida que teníamos pensada con nuestro hijo.
Había que buscar un Plan B.
Plan B: pesca desde el muelle de Taltal
Por suerte habíamos llevado equipos que nos permitían hacer una pesca completamente diferente, así que en vez de quedarnos esperando que mejorara el tiempo decidimos ir al muelle de Taltal.
Y terminó siendo una pesca demasiado entretenida.
Nos pusimos los tres a pescar utilizando señuelos blandos EcoGear. Los vinilos funcionaron muy bien y rápidamente empezamos a tener actividad.
Durante la jornada logramos capturar chalacos, tomollos y cabrillas.
Una de las cosas más entretenidas era la claridad del agua. Podíamos ver los peces acercándose e incluso observar algunos de los ataques a nuestros vinilos.
Además, no necesitábamos hacer grandes lances. Eso hizo que fuera una pesca bastante sencilla y especialmente entretenida para nuestro hijo.
Él estaba feliz. Nosotros también.
¿Qué equipo utilizamos para pescar en el muelle?
Para nuestro hijo llevamos un equipo bastante sencillo: una Okuma Wave Power de 1,80 m, acompañada por un Okuma Ceymar tamaño 1000 y multifilamento de 0,10 mm.
Yanfranco, en cambio, estaba utilizando una Caña Shimano Soare BB ajing junto con un carrete Shimano Ultegra 1000, también con multifilamento de 0,10 mm.
Entre ambos equipos había una diferencia importante de presupuesto, pero eso no impidió que el equipo de nuestro hijo cumpliera perfectamente su función.
Por supuesto que se pueden hacer mejoras, especialmente en el carrete, pero durante esta pesca no sentimos que el equipo lo limitara.
Para mí esa fue una de las conclusiones importantes de esta experiencia: un niño no necesita comenzar con un equipo caro para disfrutar la pesca y tener resultados.
Pesca con EcoGear: funcionaron muy bien, pero aprendimos algo
Durante esta jornada utilizamos señuelos blandos EcoGear y los resultados fueron muy buenos. Son fáciles de utilizar, permiten una pesca sencilla y tuvimos ataques de distintas especies.
Eso sí, hay un detalle práctico que la próxima vez resolvería de otra manera: el líquido de los envases tiene un olor bastante fuerte.
Los envases tienen cierre tipo ziplock, pero al estar manipulándolos durante varias horas pueden abrirse o derramarse. Si el líquido termina dentro del bolso o sobre otros equipos, el olor queda impregnado.
Mi recomendación sería llevar un recipiente plástico pequeño con tapa hermética y guardar ahí los envases que ya estén abiertos.
Si además van a pescar con niños, llevaría toallitas húmedas o algo para limpiarse las manos después de manipular los señuelos.
Parece un detalle menor, pero después de varias horas pescando se agradece bastante.
Pescar con niños: lo que llevaría siempre
Una de las cosas que aprendimos en esta salida es que el clima puede cambiar bastante durante una misma jornada.
Nosotros comenzamos pescando con un día nublado y terminamos con un sol enorme sobre nosotros.
Usamos mangas largas, ropa con protección UV, gorro con protección para el cuello y protector solar.
También llevamos agua y snacks. Cerca de muchos lugares de pesca no siempre hay dónde comprar comida y cuando uno sale con niños esto deja de ser un detalle.
Lo básico que llevaría para pescar con niños
- Agua suficiente para toda la jornada.
- Snacks o algo fácil de comer.
- Protector solar.
- Ropa con protección UV.
- Gorro o protección para cabeza y cuello.
- Toallitas húmedas o algo para limpiarse las manos.
- Un equipo de pesca liviano y fácil de manipular.
¿Y qué pasó finalmente con la pesca embarcada?
Al día siguiente Yanfranco volvió a intentarlo.
Esta vez lograron salir en la embarcación, pero las condiciones volvieron a empeorar y tuvieron que regresar. Continuar hacia los sectores donde normalmente se buscan los peces grandes se había vuelto demasiado riesgoso.
Ahí tuvimos que aceptar que la pesca que había motivado originalmente el viaje simplemente no iba a poder hacerse.
Los días que nos quedaban cambiamos el enfoque: hicimos más pesca desde tierra, recorrimos y aprovechamos el viaje en familia.
En la pesca, algunas veces se logra y otras veces no
Invertimos tiempo, dinero y bastante organización en este viaje y finalmente no logramos hacer lo que habíamos planeado.
Y creo que eso también es parte de la pesca.
Las condiciones cambian, el mar manda y muchas veces hay que saber manejar la frustración y buscar otra alternativa.
Nosotros no pudimos ir a buscar los atunes, marlin y peces grandes que motivaron el viaje. Tampoco pudimos darle a nuestro hijo su primera experiencia de pesca embarcado.
Pero sí conseguimos algo mucho más sencillo: verlo completamente feliz pescando desde un muelle.
Como mamá, después de esta experiencia recomiendo totalmente la pesca de muelle para iniciar a los niños. En nuestro caso tuvimos además la suerte de encontrar un muelle muy tranquilo y con poca gente, algo que hizo la experiencia mucho más cómoda.
Es una pesca sencilla, entretenida, no exige grandes lances y permite que los niños puedan participar realmente y tener posibilidades de capturar peces.
Los EcoGear también fueron una muy buena alternativa para nosotros y seguramente volveremos a utilizarlos.
Al final, nuestro viaje de pesca no resultó como lo habíamos planeado. Pero pescamos, nuestro hijo lo pasó increíble y nosotros también.
A veces, ese termina siendo el mejor Plan B.